| 7. El Tan Esperado Video |
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En lo que algunos llaman el juego de la vida, se puede notar con claridad que interviene una mano misteriosa en cada acción realizada por una persona, a veces esta pequeña intromisión puede cambiar todo para bien, pero otras veces, es pesada y justiciera. unos lo llaman destino o camino de la vida, otros lo llaman naturaleza y otros Dios, yo por mi parte lo llamo oportunidad. La noche moría lentamente, y el sol izaba su bandera con animo de victoria, los fuegos artificiales de la mañana, refrescaban dulcemente mi mirada hacia un punto lejano en el horizonte, la habitación se teñía de un color naranja, mientras el cielo aclaraba su poderoso azul con cada minuto que transcurría, las hojas de los árboles se pintaban de un color cada vez mas oscuro y los animales empezaban sus sutiles movimientos matutinos. Abrí la ventana de mi habitación para dejar entrar una corriente de aire tan refrescante como un baño en medio del desierto, un olor a mañana me atrapaba por completo, mientras cerraba los ojos uniéndome al roció mágico desplegado por una pequeña nube. Después de unos cuantos minutos de lo que llamo “entrar en conciencia”, estire mis brazos y piernas y abrí lentamente mis ojos, una tenue luz me invitaba a iniciar un día en el que cualquier cosa podía pasar, una cascada de ideas y de posibilidades se encarnaban nuevamente en mi mente, mientras aparecía lentamente un vez mas la oportunidad. “Las 5”, me dije mientras miraba el reloj despertador que se encontraba en la mesita junto a mi cama, tengo suficiente tiempo para descansar un poco mas. En ese momento se me vino a la mente la mañana de ayer, la cual fue desastrosa en materia de tiempo. “Como que mejor no descanso mucho”, dije con una sonrisa en los labios recordando mi encuentro con Jenny. Entre al baño para realizar las tareas cotidianas de todos los días. Al terminar, me imaginaba como seria el video con Linn, en realidad me emocionaba pensar que pasaría todo un día con ella, fue en ese momento cuando me asalto una duda. “Me gustaría llevarle algo, ¿pero que?”, no había conocido mucho a Linn como para saber que le gustaba y que no, para completar no sabia si tenia novio o con quien estaría en el video, por que si estaba con familiares, tendría que llevarles a todos, era un gran dilema. Pero para grandes dilemas y problemas, grandes soluciones, “le llevare un poema, dedicado a ella y que solo ella leerá”, desde hace mucho tiempo me había dedicado enormemente a escribir poemas basados en cualquier sentimiento, desde ideas revolucionarias, hasta el amor a la naturaleza o a lo desconocido, lo tenia muy bien clasificado en un baúl, “uno de amistad, seguramente le gustara”. Después de coger el poema correcto, le realice varios dobleces hasta crear la forma de un sobre y escribí: “Por el principio de una gran amistad... De: AcerCaminger... Para: Linn”, definitivamente fue una buena elección. Luego de desayunar, encendí el computador e ingrese a la pagina web que me mostraba el mapa de la cuidad, ya que no tenia ni la menor idea de donde quedaba estudios “El puente”, después de encontrarlo, anote la dirección y me dirigí a la puerta de salida pensando en lo interesante que seria el día de hoy. Revise que todo estuviera en su lugar, que en el bolsillo llevara dinero y cerré la puerta con alegría. Me dirigí hacia la parada del autobús y allí me encontré con una niña pequeña que estaba sentada jugando con 2 muñecas en sus piernas, una de las muñecas era morena, con el cabello hasta los hombros, y la otra era rubia con ojos verdes, fue algo que me pareció muy gracioso, ya que las muñecas se parecían a Jenny y Linn, después de percatarme de la coincidencia, me pare junto a la niña mirando hacia el horizonte esperando la aparición del autobús, pero pasaron 15 minutos para que llegará el tan esperado bus, una vez mas abrió sus puertas con ese espantoso ruido que te recordaba que tus oídos aun funcionaban correctamente, me dirigí a la puerta de entrada y subí los 3 escalones respectivos. Al subir, me di cuenta que no había mucha gente en el bus, apenas si se podían contar 3 o 4 personas, me senté en una banca cerca a la puerta de salida mirando a través del cristal, un panorama verde imponía sus pies sobre la calle, mientras todos viajábamos estación tras estación en aquella maquina móvil y hay me encontraba yo, como un niño en su primer paseo del colegio, las melodías que salían del radio del bus, aunque rusticas y populares, tomaban otro color al pensar hacia donde me dirigía. Después de recorrer la cuidad por mas de 40 minutos, el bus realizo su parada en la estación de la calle T.A., mi corazón cada vez latía mas fuerte sin saber a ciencia cierta por que, las manos me sudaban y la visión solo se limitaba a unos pocos grados, en realidad estaba asustado y ansioso al mismo tiempo, cada paso que daba en aquella parada, era menos firme que el anterior. Me detuve un segundo frente a una pared, mientras recreaba en mi mente el momento de mi llegada, aunque sabia que nunca en mi vida las cosas salían como las planeaba, mejor improvisar el momento. Poco a poco me fui acercando lentamente al estudio de grabación, al llegar a la puerta de entrada vi estacionados 5 automóviles, y un tipo de gran porte con uniforme azul parado junto al umbral. - Buenos días, ¿en que le puedo ayudar? – me pregunto el hombre con gran amabilidad y seriedad. - Buenos días, lo que pasa es que vengo como invitado a la grabación del video -. - ¿Podría ver su identificación por favor? -. - Con gusto – le conteste mientras buscaba mi identificación en la billetera – aquí esta mire -. - Déjeme revisar por favor – me dijo mientras comparaba la ID con una lista que tenia en la mano derecha. - Claro – conteste con naturalidad. - Siga señor AcerCaminger -. - Gracias -. Al pasar el umbral, un aire frió recorrió mi cuerpo, las pulsaciones del corazón aumentaban a un ritmo acelerado, la respiración me costaba hasta llegar a casi el limite de una hiperventilación, las manos me sudaban frió y mis pasos eran débiles. “Cálmate AcerCaminger, solo es un video no me va a dar un infarto por entrar a un estudio o ¿si?”, pensé mientras intentaba reponerme a la normalidad, no se por que tenia la sensación de que algo mas pasaría en el video, o tal vez solo eran los nervios que me estaban destrozando desde la noche anterior en la banca esperando a Linn. Después de un gran esfuerzo, pude cruzar por completo el umbral, al entrar vi una mesa en la que se encontraban varios artículos que no lograba detallar muy bien, habían como 4 varas de metal, un circulo y un pedazo de tabla color negra, mas allá habían varios candelabros con velas blancas apagadas, habían 4 personas vestidas con un overol instalando un piso color negro, y otras 2 subidas en el techo amarrando unas luces, mas adelante, se encontraba un hombre revisando lo que parecían ser 6 cámaras de video y 2 micrófonos de suspensión, a mi lado derecho habían 6 bancas y había 1 en la mitad del escenario. Decidi sentarme en una de ellas ya que no podía ver a Linn por ningún lado. Se me acerco un hombre que me resulto muy familiar y me dijo: - Hola amigo, ¿como estas? -. - Hola, disculpa pero ¿te conozco? -. - No se, tal vez, ¿se te ofrece algo? -. - En realidad si, es que mira, conozco una chica llamada Linn y me dijo que grabaría un video, pero no se si es aquí o estoy perdido -. - Linn, claro se esta poniendo el vestuario pero con gusto le diré que llego su invitado – me contesto con gran amabilidad. - Bueno, muchas gracias – conteste apenado mientras el hombre se alejaba. “Me pareció haberlo visto anteriormente pero en donde”, mientras me acomobodaba en la banca empecé a recoger los recuerdos de esos últimos días para saber en donde había visto aquel chico. “Claro, en la cafetería, pero se corto el cabello por eso no lo reconocía”, así es, era el hombre de la cafetería que estaba esa noche con Jenny. “¿Con Jenny?”, me pregunte mientras pensaba y trataba de organizar la situación tan particular, pero justo antes de llegar a la conclusión mas obvia, escuche a lo lejos 2 voces ya muy familiares para mi. - Presentame a tu amigo Linn, ¡Jajajaja! -. - Ya no molestes Jenny -. Me puse de pie y las vi riendo y acercándose casi corriendo con la misma ropa, las dos tenían un suéter color blanco con rayas negras y un pantalón negro, Jenny tenia el cabello suelto y Linn se había recogido el cabello en 2 partes iguales a cada lado de sus hombros. - ¡AcerCaminger! – dijeron las 2 al unísono mientras se miraban extrañadas. - ¡Hola! – respondí levantando mi mano derecha con la palma abierta. - ¡Jajajajajajajajajaja! – se reían a una misma voz mirándose extrañadas. Muchas veces pensamos que el día es perfecto y que todo saldrá muy bien, pero no contamos con las sorpresas que nos pueda brindar, puede que algunas sean maravillosas como esta y otras no tanto, pero lo bueno de cada día es que nunca sabes que te pueda ofrecer. |
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